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miércoles, 8 de julio de 2015

DISCIPLINA EN LA UNIVERSIDAD Capitulo 6



                                                                           CAPITULO  6

    Al cabo de las dos horas las tres chicas permanecían aún cara a la pared, vistas asi de espaldas solo se veía sus cuerpos, pero sobre todo sus traseros muy marcados y morados, excepto el Laura que estaba muy colorado al haber recibido una estricta azotaina con la mano. El que mostraba unos efectos contrastados era el trasero de Elisabeth, pues tenía un feo tono oscuro de la azotaina que recibiera a manos de su enfadado papa, o mejor dicho de su cinturón, y tonos morados más claros de la reciente azotaina propinada por la Señora Lawton, con la vieja correa, y otros tonos de rojo intenso en alrededor de las nalgas o sobre el inicio de sus muslos. El trasero de Sonia tampoco tenía muy buen aspecto, estaba todo de color rojo intenso, y las inconfundibles marcas del cepillo de madera de fresno, el cual había impreso su curvilínea forma en las nalgas, apareciendo por momentos un color morado oscuro, los tres traseros se podían ver inflamados.
     En la posición que estaban, solo se podía deducir que eran tres alumnas que se habían comportado de forma poco adecuada en clase, y que las habían castigado según la travesura que habían cometido, de ahí, que las tres hubieran sido castigadas de forma y manera diferente con sus traseros de tonos dispares.  Pero la realidad era, que simplemente habían castigado a dos adolescentes universitarias, y a una mujer ya madura de treinta y dos años.
        El director Aston que se hallaba leyendo el periódico sentado en la silla, que había servido para el castigo, miro su reloj…
(Director Aston)-.    Las castigadas pueden vestirse y salir de la sala!   Usted señorita Laura puede irse a su casa.  Usted señorita Elisabeth, la esta esperando en el vestíbulo la Señora Lawton, para conducirla a la residencia de la universidad y a usted, señorita Sonia Adams el Decano la espera en su despacho para llevarla a su casa.  Pueden retirarse…
      Laura fue la primera en agacharse para subirse las bragas y una vez ajustadas, dejo caer su falda alisándola con las manos, no sin aprovechar para frotarse vigorosamente su trasero.  Elisabeth tuvo más problemas para agacharse, ya que las nalgas de haber estado dos horas de pie se le habían quedado como adormecidas, y al mover sus caderas sintió como miles de avispas le picaran por toda la superficie de sus nalgas, con claros gestos de dolor pudo inclinarse para que su mano derecha tirara de sus bragas hacia arriba por su muslo derecho, y ascendiera a la vez por el izquierdo, hasta que llego al alcance de su mano izquierda, que asiendo la cinturilla de la prenda, pudo hacerlas ascender por igual hasta debajo de sus nalgas, subiéndoselas un poco por delante, para luego con ambas manos, sujeto la parte trasera de la prenda  por el elástico, la hizo estirar lo que pudo para que la tela no rozara en sus sensibles nalgas, pero aun asi, sus gestos de dolor eran mas que evidentes, cuando al soltar el elástico, sus bragas se ajustaron a sus inflamadas nalgas, se veía a simple vista como el elástico de las perneras de las bragas mordía la piel e incluso deformaba la forma circular de su trasero. Luego caminando con claras dificultades se encaminaba hacia la puerta de salida, a donde una vez traspasarla la esperaba la señora Lawton. Apenas un segundo después se escuchaba un alarido de la muchacha, afuera en el vestíbulo.
(Director Aston)-.       Vaya mujer! Seguro que debe de haberla agarrado por el lóbulo de la oreja, y la llevara hasta la residencia tirando de ella. A pesar de los años no cambiara nunca en sus costumbres… Pobre muchacha!!!
       Sonia había llegado a la silla donde habían depositado su falda y su ropa interior, le había costado mucho esfuerzo caminar hacia la zona de asientos, sentía como su culo le pesaba el doble de lo habitual, por la inflamación del mismo. Giro la cabeza al oír un grito, y escucho el comentario despectivo del director que explicaba porque debía de ser.   Sonia asió su falda ya que al ser abierta, se la acomodo a su cintura abrochando los botones a su izquierda que fijaba la falda a su cintura, y después tensando la falda, hacia su cadera derecha, se la acabo de abrochar. Cogió las bragas de la silla, y poniéndose de espaldas al director se guardó las bragas en el interior de la blusa, intentando pasar desapercibida. Y lentamente se encamino hacia la puerta…
(Director Aston)-.    Alumna Adams!!!  Señorita Sonia Adams, se puede saber a dónde va usted?
(Sonia)-.     A donde quieres que vaya al despacho de John.
(Director Aston)-.       Y no se le olvida nada?   Venga usted aquí y ahora!!!
(Sonia)-.      Pero en qué quedamos, no has dicho que nos podemos retirar, que el castigo ha acabado…-.Se fue acercando poco a poco hasta donde la aguardaba el Director.- aquí me tienes, que deseas ahora George.
(Director Aston)-.      A que vienen ahora esas formas de dirigirte al Director del centro universitario Lewiston? Enseguida parece que olvida usted muy a la ligera las debidas formalidades a seguir de las alumnas, cuando hablan ante un profesor o miembro de la universidad. Parece que sus modales dejan mucho que desear y resulta indignante esa falta de respeto hacia mi persona como Director. -. El director se levantó de la silla y acercándose a la alumna Sonia, le asesto una fuerte bofetada en la mejilla izquierda. Rápidamente Sonia se llevó su mano a la mejilla, observaba al director asustada. Cuando el pillándola de sorpresa introdujo su mano en su blusa extrayendo sus bragas.- Y esto que es? No decías que no olvidabas nada jovencita? Sabes lo que significa esto? Una clara y intolerable falta de decoro de una alumna en la forma de vestir… y ahora me asegurare de que las lleve puestas en su lugar y no, entre la blusa. Venga aquí y levántese la falda por encima de la cintura.
         Sonia no se atrevió a contradecir de nuevo al Director, y obedeció sin rechistar. No le gustaba como había sonado aquella reprimenda del Director, presagiaba algo nada bueno para ella y se temía lo peor, que volviera a castigarla de nuevo. Sonia con sus mejillas ruborizadas y coloradas como sus nalgas, se levantó la falda por encima de la cintura dejando expuesto totalmente su sexo a la atenta mirada del Director, que no dejaba de observarla con todo descaro.
(Director Aston)-.    Anda si lleva el sexo sin vello igual que el de una niña de seis años. .- Sonia estaba muerta de vergüenza, las lágrimas empezaron a brotar de sus ojos azules, resultaba para ella imposible que la pudiera humillar más, a sus treinta y dos años, había sido severamente castigada por aquel hombre, el cual había sido su amigo hasta el momento de entrar en la sala de Juntas, habían incluso salido de cena en varias ocasiones y pasado la noche en su cama. Ahora se encontraba delante de un completo desconocido para ella, si le hubieran dicho que algo así, pudiera pasarle a ella, habría llamado embustero a cualquiera y habría salido en defensa de ese hombre que ahora la estaba mortificando de aquella manera tan odiosa y rastrera. -. Venga pequeña introduce un pie en la braguita.- ella miro hacia el suelo, y ahí estaba ese hombre con sus manos introducidas en sus bragas, agachado y con las manos abiertas de manera que la cinturilla de la prenda íntima, quedaba completamente extendida para que ella introdujera un pie y luego el otro, para luego con repugnancia sentir como sus manos rozaban por sus piernas y muslos, mientras le iba subiendo lentamente las bragas, hasta ajustárselas a la cintura, Sonia estaba tan tensa, que ni siquiera sintió nada cuando la tela de sus bragas rozo sus nalgas doloridas, cosa que hasta por unos segundos el dolor había desaparecido. .- no dejes caer tu falda aun pequeña, no hemos acabado aun. Ahora vas aprender que no se debe mentir y menos faltar al decoro. Bastante indignante ya ha sido que te presentaras con esas bragas de racimos de uvas, así que te mereces un reajuste de disciplina…
       Sin que Sonia pudiera protestar, se encontró de nuevo sobre las rodillas del director Aston, que acto seguido empezó a propinarle fuertes azotes en el muy dolorido culo de Sonia. Apenas sintió los primeros azotes su reacción primera fue aguantar sin protestar, pero a los pocos azotes sus nalgas ya no pudieron aguantar más, y Sonia empezó a patalear y retorcerse con rabia entre los muslos del Director. Al menos pensó en un momento de leve lucidez, que por lo menos conservaba las bragas puestas, aunque poco o nada pudieran protegerla de esta nueva azotaina, al menos su sexo no se mostraría a la mirada de ese cerdo. Los azotes eran rápidos, fuertes e intensos, lo que hizo que Sonia no pudiera resistir mucho tiempo más la retención de sus lagrimas, y rompiera a llorar sin poder evitarlo.  La mano del Director era dura y fuerte, además de muy pesada, los azotes resonaban por toda la sala, así como los ayes desconsolados de la pobre Sonia, estaba siendo muy dura esa azotaina, cuando aún no hacía tres horas que hubiera ya recibido una muy severa zurra con el cepillo, lo que hacía que sus nalgas estuvieran muy muy sensibles, y la azotaina de ahora estaba mortificando su trasero, Sonia cansada y agotada, se abandonó totalmente sobre las piernas de su verdugo, el cual seguía muy animado, y sus azotes no menguaban ni en la fuerza, ni la intensidad, ni en la rapidez de los azotes. Solo le quedaba dejarse llevar y llorar sin apenas aliento, ya afónica totalmente de tanto aullar y gritar de dolor, sus nalgas le abrasaban por completo, en cualquier momento echarían a arder en llamas, hasta que sintió que los azotes eran mas espaciados hasta parar. Pero sus nalgas a pesar de ello seguían ardiéndole desenfrenadamente, no podía dejar de llorar de tanto dolor en su ya maltrecho trasero. Cuando sintió que unas manos la sujetaban de sus hombros y la hacían incorporar… se sintió como transportada hasta dejarla fuera de la sala, y allá la dejo el Director a la vista de todo el que pasara por el vestíbulo.
    Sonia apoyada en una pared se fue abandonando hasta caer y quedar tumbada de costado llorando, su falda quedo ligeramente levantada, por lo cual mostraba no solo sus bragas blancas con racimos de uvas azules, si no, que todo el que pasara podía ver sus nalgas intensamente rojas y ardientes, hasta que paso por allá el decano Lewiston que cogiéndola en brazos la llevo hasta su despacho y deposito con suma delicadeza sobre el sofá de su despacho para que descansara, luego ya tendría ocasión de averiguar porque había sido castigada de nuevo y abandonada de ese modo en el vestíbulo.

      Pasaron varios minutos y Sonia se quedó dormida despertándose al cabo de dos horas, había sido una mañana terrible para ella, debían de ser más del medio día, por la intensidad que entraba el sol por la ventana, resultando un calor sofocador, pero lo más extraño para ella fue que ese intenso ardor lo sentía en su trasero, y al abrir los ojos se dio cuenta que no estaba en su cama, que se encontraba echada en un sofá, y que enfrente de ella había una sombra difuminada por la luz, y se dio cuenta que no había ventana alguna en aquel despacho, que el fuego que sentía era su trasero que le abrasaba, y entonces empezó a recordar todo lo que había pasado, asi como la azotaina tan severa, aunque solo fuera dada con la mano, pero no una mano cualquiera.   Intento incorporarse, pero tuvo que desistir por el intenso dolor en su culo, pero aun así casi restregándose por el sofá, y aferrándose al brazo del mismo, consiguió con esfuerzo ponerse en pie y fue entonces cuando vio aquella imagen difuminada de quien se trataba, y como se dirigía a ella en un tono hosco y rudo, aquella persona estaba claramente enfadada, era su amigo, si es que aún seguía siéndolo, ya había sido desengañada apenas hacia unas horas por otro que también le creía su amigo.
(John)-.    Ya era hora que despertara la bella durmiente. Te parecerá bonito la escena que has montado esta mañana!!! En toda mi carrera como profesor y luego como Decano, me había sentido tan avergonzado como hoy!!! Nunca!!! Me habían avergonzado como tú!!! Como te has atrevido a presentarte de esa manera tan grotesca!!! Conociendo perfectamente el uniforme escolar, así como el uniforme años después de la universidad, te atreves a presentarte con esas bragas de feria!!! Como!!! Y por si fuera poco!!!  Luego respondiendo cuando se te está hablando!!! Que modales son esos!!! Sabes de sobra lo mucho que me he esforzado, así como lo que he arriesgado para salvarte tu culo!!! Y que no acabases como hubiera sido de esperar despedida!!! Y con tu carrera arruinada!!!  Que te has creído? Que podías hablar como te diera la gana, sin respetar los estatus de la universidad y faltar el respeto a toda la Junta de accionistas?
    En todos mis años de carrera jamás me habían llamado el orden, mucho menos recibir una amonestación en público, porque alguien que yo estoy avalando y mucho menos ninguna alumna!!! Y vas y sueltas ese discurso llamando carcas! Y no ya bastante, además les dices que son unos animales que están en la edad de piedra!!!
    Me están dando ganas de ponerte sobre mis rodillas y darte una azotaina ahora mismo!!! Vete a casa y espérame a que vaya a darte tus buenas noches y más te vale que estés preparada para una larga azotaina, nada me va a importar lo dolorida que puedas estar!!! Más te vale que cuando llegue tengas puesto tu uniforme en debidas condiciones, porque no voy a ser nada tolerante contigo, estoy muy enfadado, además ahora debo subir al despacho de la presidenta seguramente me abrirán un expediente por tu conducta, ya que yo era y soy tu avalador… Sal de este despacho antes que me arrepienta de dejarte ir, sin sacudirte una buena zurra… Afuera te espera un taxi…! Fuera de mi despacho….!!!

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